NimiEdades

Cada año vas cumpliendo un año más. Es ley de vida y así tiene que ser. Cuando tienes veintitantos apenas te importa, no notas gran diferencia entre tener 22 y 23, pero llega una edad en la que la diferencia con tu vida anterior se va haciendo más evidente. Son esas pequeñas cosas que parecen irrelevantes, pero que al final son la sal de la vida porque conforman el día a día. Notas que te vas haciendo mayor cuando:

 

  • En las series de televisión los protagonistas son todos más jóvenes que tú. Hasta hace poco era al revés.
  • No reconoces el 80% de la música que oyes en la radio, no sabes a qué grupos pertenecen. Si alguna canción de la radio te gusta, la buscas y te das cuenta de que es una versión de un tema de hace 30 o 40 años. Por supuesto, te dicen nombres de grupos actuales o los buscas con Shazam y tampoco los conoces.
  • Prefieres una buena comida a una buena fiesta (lo de la "buena comida" no requiere segundas interpretaciones).
  • Si sales de noche, a las 3 de la mañana ya te quieres volver. Si aguantas como un campeón hasta las 7, sabes que el día siguiente es un día perdido: no eres humano.
  • En las discotecas o pubs no distingues las canciones, como en la radio, pero además no percibes siquiera los cambios de tema. Crees que lleva sonando media hora la misma canción, sí o sí.
  • Utilizas frases como "sí o sí" que hace un año ya eran antiguas.
  • Crees que con tu flamante Facebook y tu cuenta de Twitter tienes cubiertas las "obligaciones sociales online". Nada más lejos de la realidad, te faltan Pinterest, Instagram, Hi5, Google plus, Linkedin, Bebo, Orkut, Badoo, Foursquare, Flickr y si ya eres muy lanzado, hasta Tuenti.
  • Tienes un blog personal en el que introduces fotos que tu crees "chulas" y "metafóricas", siendo realmente las fotos del verano que crees aprovechables para ilustrar tus entradas (no hay más que ver la foto que acompaña este artículo -Luarca, Asturias-).
  • No se te pasa el pago de impuestos: IBI, tasas de basura (de reciente invención por muchos ayuntamientos), impuesto de circulación, etc. Lo tienes todo perfectamente ordenado para ir a pagarlo el último día (de domiciliarlo, ni hablamos). Tampoco se te pasa la revisión del coche o la renovación de los carnets (recuerdo haber tenido el carnet de conducir caducado durante dos años, ahora ya no me ocurriría).
  • Cuando te preguntan la hora por la calle (siempre gente más joven) te llaman de usted.
  • No tienes ya amigo solteros, bueno, ni casados realmente. La mayoría están separados o en vías de ello.
  • Ya no puedes presumir de no conocer a tu médico de atención primaria. Aún por cosas poco relevante, has ido más veces a visitarle durante el último año que en los cinco anteriores.


Si además eres fisioterapeuta y tienes alumnos a tu cargo te das cuenta de que te vas haciendo mayor cuando:

  • Es aplicable el primer punto del apartado anterior en lo referente a la televisión: la mayoría de tus pacientes ya son más jóvenes que tú.
  • No comprendes muchas cosas de tus alumnos: Dicen frases que no entiendes, pero ni analizando palabra por palabra. No entiendes su ropa, su forma de vestir, sus peinados. 
  • Por contra, comprendes mejor a tus pacientes: sus quejas por el tratamiento, por el dolor y por tener que hacer ejercicios terapéuticos en casa (¡Ojo! que lo comprendas no significas que lo alientes y permitas que se salgan con la suya).
  • Cuando vas a un curso, te PARECE que eres el alumno más mayor. Al segundo día de clase, ya SABES que eres el alumno más mayor.

Pero hay algo más que notas cuanto te vas haciendo mayor: que todo lo anterior no te importa, que tienes otras prioridades y que esas pequeñas cosas son precisamente eso: PEQUEÑAS cosas. Sabes, porque lo has vivido antes, que puedes tener nuevos proyectos, y que con empeño y tesón saldrán adelante. Lo sabes, no por convicción o por el empuje juvenil, lo sabes porque ya te ha pasado, has cumplido tus objetivos marcados anteriormente y puedes volver a hacerlo cuando quieras.

¡Felicidades a los que ya no tenéis veintitantos! -ni treintaytantos.


Referencias:

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