NimiEdades

La política en cuanto proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo, sólo reconoce dos lógicas: la participativa y la representativa.

La lógica participativa o democracia participativa es la que busca la máxima implicación del ciudadano en cada decisión política y en las mismas instituciones, dado que se concibe dicha decisión como el fruto directo de la voluntad ciudadana. Es un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad para asociarse y organizarse de tal forma que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones políticas públicas. La lógica participativa entiende al ciudadano como un individuo con capacidad de decisión política, con voluntad definida.

La lógica representativa se fundamenta en la elección por parte de los ciudadanos de unos representantes que serán los encargados de tomar las decisiones políticas en su nombre. Se espera de ellos que pulsen, escuchen e interpreten los intereses de sus representados. Esta lógica ve en los ciudadanos unos individuos capaces de elegir a sus representantes, pero no necesariamente con capacidad decisoria sobre todos los asuntos que puedan concernirle.

Fuente: http://www.mercedesya.com.ar/noticias/30008264-se-presentaron-27-fuerzas-politicas-para-competir-por-la-provincia-de-buenos-aires.htmExpuestas las dos lógicas, parece razonable suponer que la lógica participativa en la que el ciudadano toma las decisiones directamente, es más "democrática" que la representativa donde, una vez elegidos a los representantes, éstos pueden decidir hacer caso omiso a las voluntades (si las tienen) de sus representados y tomar decisiones de forma personal o movidos por intereses que no siempre tienen que ser los de la mayoría  o al menos la de sus votantes directos.

La dificultad principal se centra en cómo lograr una democracia participativa real. El origen de la democracia participativa fue Atenas, donde los individuos mayores de edad, libres, y al corriente de sus impuestos podían exponer sus razonamientos y sus sugerencias y luego eran votadas (en la misma sesión) directamente por todos los ciudadanos Aunque pudiera parecernos el ideal de democracia hemos de estar atentos a las restricciones expuestas anteriormente para poder participar en la democracia ateniense, dichas restricciones propiciaban que sólo un 7-8% de la población cumpliera los requisitos y además de ello, el ciudadano libre debía tener tiempo suficiente para poder dedicarlo a la vida política (esto se parece a lo que ocurre actualmente, los que se dedican a la política o tienen la vida económicamente resuelta o se la resuelven viviendo de la política).

Actualmente no podemos pensar en que cada decisión que toma el parlamento, de índole nacional, pueda ser discutida, debatida, interpelada y votada directamente por cada ciudadano del estado; la democracia ateniense se basaba en que cada polis era una ciudad-estado independiente y que la población era tan reducida que se podían celebrar asambleas participativas, donde todos los ciudadanos pudieran hablar y debatir. Cuando hablamos de cualquier estado actual con millones de habitantes, nos encontramos ante una dificultad real para la participación democrática, que, en muchos casos, queda limitada al derecho al voto nacional, autonómico y europeo cada cuatro o cinco años.

¿Qué sucede entonces? Pues que las democracias actuales se convierten en democracias participativas. Cada individuo debe votar la elección, de entre las que encuentra, que más se acerque o coincida con su ideal político, aún a sabiendas de que en el programa que expone ese partido elegido, existirán siempre posiciones frente a determinados temas que chocan con la ideología del ciudadano, pero que tiene que sacrificar en virtud de una mayoría de propuestas que le son satisfactorias. La combinación actual de democracia representativa junto a listas cerradas de partidos políticos impide que el ciudadano pueda seleccionar los representantes que pudiese preferir, incluso combinando distintas ideologías de distintos partidos.

Situaciones políticas actuales como el pluripartidismo bipartidista, el papel de los sindicatos y los partidos políticos, los mecanismos reales de participación ciudadana que aún existiendo no se aplican, serán tratados en próximas entradas.


Referencias

  • Imagen intro: Rafael: La escuela de Atenas (1510-1512)

La Unión Europea me obliga a advertirte de que este sitio web utiliza cookies. Si continúas navegando, aceptas su uso.