Hello world

En la jerga de Internet, un troll o trol describe a una persona que publica mensajes provocativos, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea, como un foro de discusión, sala de chat o blog, con la principal intención de provocar o molestar, con fines diversos y de diversión, a los usuarios y lectores en una respuesta emocional o, de otra manera, alterar la conversación normal en un tema de discusión, logrando que los mismos usuarios se enfaden y se enfrenten entre sí. El troll puede crear mensajes con diferente tipo de contenido como groserías, ofensas, mentiras difíciles de detectar, con la intención de confundir y ocasionar sentimientos encontrados en los demás (Wikipedia).

Si tratar con un troll ya resulta complicado, también lo es acotar lo que realmente es un troll de lo que no. Muchos usuarios pueden detectar en ciertos mensajes la existencia de un troll, mientras que otros verán una contribución legítima (aunque quizá extremista) a una conversación o discusión. Lo más fácil para evitar esto sería, de entrada, limitar los comentarios o mensajes que se pueden exponer públicamente en nuestro blog a través de un sistema de registro y/o de una autorización previa del administrador (seguramente nosotros mismos) del blog, antes de que el comentario sea publicado. Bajo mi punto de vista no es la mejor solución, dado que esto desanima primero a los potenciales usuarios a comentar libremente un artículo que les haya parecido bien (o mal), y en segundo lugar hace pensar al usuario que nos visita negativamente sobre la libertad de expresión en nuestro blog ya que coarta, de entrada, nuestros comentarios requiriendo autorización antes de ser publicados. Dado que no estoy a favor de estas medidas (al menos en un blog personal) no lo implemento en mi sitio web. La verdadera potencia de internet como herramienta socializadora se asienta precisamente en su libertad de expresión e inmediatez para ello.

El método (a mi juicio) más acertado de tratar con un troll es, simplemente, no hacerle caso, ignorarle. Sé que en ocasiones es difícil, y que dependiendo de la plataforma (nuestro blog personal, twitter, etc,) puede resultar difícil, pero todos tenemos una vida, tenemos cosas que hacer y el troll acaba cansándose. Si no lo hace, es de alabar su persistencia (o cabezonería), por lo que no todo está perdido: este sujeto todavía puede ser útil a la sociedad ;).

Existen plataformas donde, gracias a su implementación, es posible recurrir a técnicas imaginativas para cansar al troll, a saber:

    • Hellbanning: Los administradores del sistema vuelven invisibles los mensajes del sujeto en cuestión para el resto de usuarios, de manera que nadie responde al troll (no ven sus mensajes) y éste acaba frustrado.
    • Confusebanning: En las comunidades con Karma (puntuación a los usuarios) se les valora muy negativamente. No creo que sea la mejor forma de actuar, pues esto les alimenta y alienta a persistir en su actitud negativa.
    • Slowbanning: Se reduce a estos usuarios la velocidad de carga de las páginas web en el sitio, de forma que el navegar por la comunidad se les vuelva una experiencia frustrante y muy leeeeeeeenta.
    • Hoyganbanning: El sistema automáticamente convierte el mensaje del troll, en un mensaje con errores de ortografía y puntuación, escrito en mayúsculas (LO PEOR QUE SE PUEDE HACER EN INTERNET), mientras que el propio autor ve su mensaje de forma correcta sin hoyganizar. Obviamente, los mensajes de burla del resto de usuarios son inmediatos.
    • Frustratebanning: En aquellos sistemas que utilicen votaciones sobre artículos, comentarios o incluso sobre los usuarios (karma) se deshabilitaría el botón de votar negativo al usuario troll y mediante un script se modificarían sus palabras más procaces e insultos por adjetivos positivos como "maravilloso", "perfecto", "genial".
    • Listenyourselfbanning: Randall Munroe es el autor de la famosa tira cómica XKCD. En 2008, creaba una viñeta en la que se podía ver como una chica creaba un virus para que los usuarios que dejaban un comentario en Youtube tuvieran que escuchar su mensaje antes de publicarlo. La tira cómica muestra como el usuario, tras escuchar su mensaje en voz alta, se marchaba a una esquina, tremendamente arrepentido, a pensar en lo que había hecho.

A pesar de todo lo anterior, debemos ser cautos antes de tachar a un usuario, tuitero o participante en una discusión como troll. Debemos considerar de la manera más objetiva posible si el comportamiento que nos ha molestado es por una crítica fundada que nos desagrada o si, por el contrario, observamos que el comportamiento obedece a un claro afán de notoriedad o comportamiento disruptivo. Por ello es fundamental no iniciar ninguna acción (o inacción) en el "calor" de la discusión y pensar, despacio y meditadamente, cual va a ser nuestro siguiente paso, si es que hemos de dar alguno.


REFERENCIAS

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