Hello world

Tras una semana con el nuevo iMac 27 pulgadas, me dispongo a realizar esta comparativa de uso del sistema operativo entre este nuevo ordenador con Mac OS X Lion 10.8.3, frente a mi anterior ordenador con 8 años de uso y Windows 8 en funcionamiento. La primera salvedad que es necesario indicar es que la comparativa no es justa (aunque no esté evaluando hardware sino el uso del sistema operativo): partimos de un PC modesto y normal frente al buque insignia de los ordenadores Mac: 27 pulgadas de pantalla con resolución 2560x1440 píxeles, 16 Gb de RAM, 3 TB de disco duro (más 128 GB de memoria flash para arranque del sistema operativo en 8 segundos)... en fin, la sensación de uso con el hardware de un formula 1, no es comparable a la de un seat 600.

 


Para cualquier usuario de Windows "de toda la vida" como es mi caso, la primera impresión no es la de estar completamente perdido, pero tampoco sabes exactamente muy bien qué haces. Te encuentras con un dock en la parte inferior que contiene (o eso debería ser) los accesos directos a los programas que más vas a utilizar; en este sentido es igual a windows 7 y 8, porque hay que reconocerle a windows que, con el paso del tiemnpo, su barra de inicio se ha ido asemejando peligrosamente al dock de Mac. El resto de la pantalla completamente limpia (ni un solo acceso directo en el escritorio) y una barra de menús en la parte superior que desconcierta bastante, podemos asimilarla al área de notificación de windows en la parte inferior derecha de la barra de inicio pero con más funciones (muchas más). No hay rastro del menú inicio (tampoco en windows 8 aunque sabemos que lo van a volver a implementar próximamente por petición de los usuarios).

 



Cuestiones que confunden a un usuario de windows en los primeros usos:

  • En el Finder (explorador de archivos), las carpetas y archivos se ordenan alfabéticamente y de forma mezclada, no las carpetas arriba alfabéticamente y después los archivos, lo cual induce a error en muchas ocasiones. La forma de mostrar el contenido de las carpetas es peculiar: tanto en iconos, lista, columna o cover flow se hace extraño no disponer de una barra lateral izquierda, como en windows, donde poder ver las carpetas y subcarpetas del sitio donde nos encontramos en cada momento. Aunque se visualiza en la parte inferior del finder, el modo de uso no es tan intuitivo como en Windows. Os aconsejo la instalación del programa gratuito XtraFinder, que "solventa" muchas de estas características y le añade funcionalidades muy interesantes al explorador en Mac.
  • El menú superior siempre presente (salvo cuando maximizamos una aplicación), es sensible a la aplicación que estemos usando y los ítems (en la primera imagen de esta entrada se ve el menú del Finder) hacen referencia a comandos de ese programa. Al principio se hace extraño que el menú de una aplicación esté fuera de la ventana de esa misma aplicación, pero al final te acabas acostumbrando.
  • No hay menú de inicio y para abrir aplicaciones es necesario presionar sobre Launchpad, de forma que se abre una ventana maximizada con todas las aplicaciones instaladas (segunda imagen de este artículo). Windows 8 ha implementado esta misma forma de uso en el escritorio aunque de una forma mucho más manejable con desplazamientos laterales y la posibilidad de maximizar y minimizar conjuntos de aplicaciones. En Mac son pocos los elementos que pueden verse de forma simultánea (estilo iPad o iPhone), junto a unos iconos excesivamente grandes (comparar con el tamaño de los iconos del dock) y unos márgenes de pantalla demasiado generosos determinan un desaprovechamiento importante de la pantalla. Si a eso le unimos el desplazamiento por pantallas lateralmente (cuando tenemos más aplicaciones de las que caben en un solo "pantallazo") y no desplazamiento infinito como en Windows 8, encontramos una fluidez de uso muy mermada.
  • Las combinaciones de teclas son completamente distintas, obviando cortar, copiar y pegar que utilizan el mismo juego de teclas (X,C y V), el resto hay que volver a aprendérselo de nuevo.
  • El "desmontaje" de unidades externas como discos duros o memorias USB es más intuitivo (a mi juicio) en Windows: recordemos es el famoso "Extracción segura de dispositivo"; tener que arrastrarlas en Mac a la papelera -aunque ésta cambie a un icono de expulsión cuando lo hacemos- da la sensación de que vamos a borrar todo el contenido de la unidad externa en lugar de expulsarla del sistema.


Respecto al día a día, la mayoría de las aplicaciones que utilizaba anteriormente: Filezilla (FTP), GIMP (editor de imágenes), VLC (reproductor de vídeos y música) se encuentran también disponibles para Mac. Otras, como el paquete ofimático Office, las sigo utilizando a través de Parallels, que nos permite instalar y ejecutar aplicaciones Windows como si de una aplicación nativa de Mac se tratase. De hecho en la primera captura a pantalla completa puede verse en la parte derecha, dos carpetas abiertas con el explorador de windows ejecutado en Mac y con el Finder del Mac, conviviendo "amigablemente".

http://www.youtube.com/watch?v=q-6DmLEObMA

 

  • Imagen 1: Pantallazo de Mac OS X Lion, ejecutando una ventana de Safari -navegador de internet de Apple- (izquierda), explorador de Windows (derecha arriba) y Finder -explorador de Mac- (derecha abajo). Barra superior de la pantalla con las opciones de Menú de la aplicación Finder que es la seleccionada en el momento de la captura.
  • Imagen 2: Launchpad con las aplicaciones instaladas en el sistema, que sigue el mismo sistema de ordenación que en iPhone e iPad, pero que se desaprovecha en pantallas grandes de escritorio.
  • Imagen 3: Pantalla de inicio de Windows 8 con las aplicaciones seleccionables al igual que en el Launchpad de Mac, pero mejor resuelto gracias a un scroll lateral infinito.
  • Vídeo: Parallels, ejecuta el sistema operativo Windows y sus aplicaciones dentro de Mac.
  • Imagen intro: foundwalls.com

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