Hello world

Apple lo ha vuelto a conseguir. Ha creado una aplicación de salud muy completa y fácilmente utilizable por el usuario. Los de Cupertino no suele ser los primeros en nada: no crearon el primer smartphone (aunque con la salida al mercado del iPhone cambió completamente la concepción de este tipo de dispositivos), no crearon la primera tableta (aunque desde la salida del iPad su uso se ha generalizado), no han creado el primer smartwatch (aunque a buen seguro la comercialización del Apple Watch supondrá un cambio en las reglas del juego). Como dijo Steve Jobs en 1984: "Los buenos artistas copian, los grandes roban". A pesar de no ser los primeros, consiguen que sus dispositivos y aplicaciones se puedan considerar un estándar de la industria. 

No obstante, no todo es perfecto (a mi juicio) en esta aplicación de salud, pero antes de entrar en detalles, vamos a explicar someramente cómo funciona. La aplicación (cuyo icono no es que sea minimalista, es que es simple y feo) tiene 4 apartados que coinciden con los 4 elementos de menú de la parte inferior:
 

 

  • Tablero: Es la página principal de la aplicación y en ella aparecen las gráficas de aquellos parámetros de medición que hemos seleccionado previamente para que aparezcan ahí. Estos parámetros se obtienen de la sección siguiente (datos de salud) y puede observarse su evolución por día, semana, mes y año completo. El color de fondo de la gráfica (en el ejemplo superior en naranja) depende del apartado de datos de salud que analicemos, en naranja aparecen los datos relativos a forma física.
  • Datos de salud: como ya indicaba anteriormente se trata de los parámetros que podemos analizar. Encontramos seis apartados principales que podéis observar en el centro de la imagen superior. Si pulsamos sobre "Todo", obtenemos en orden alfabético una cantidad de variables que nos puede parecer desbordante (y lo es) y, sobre todo, chocante: ¿biotina? ¿cloruro? ¿actividad electrodérmica? ¡Y sólo visualizamos los 14 primeros parámetros!
  • Fuentes: seguro que a estas alturas ya estáis pensando ¿de dónde salen todos esos datos? Pues de este apartado "Fuentes". En él podemos ver las aplicaciones instaladas en nuestro iPhone que tienen permiso para leer y escribir datos sobre esta aplicación Salud. Por ejemplo, los datos obtenidos en la imagen anterior sobre pasos y distancia recorrida se obtienen del propio iPhone (tiene un coprocesador M8 que se dedica exclusivamente cual podómetro a medir nuestros desplazamientos). En la imagen inferior podéis ver que en este caso, la sección fuentes está vacía, no hay ninguna aplicación que pueda aportar datos de salud. También se pueden introducir los datos manualmente: si nos han realizado un análisis de sangre, pruebas espirométricas, etc.
  • Datos médicos: esta última sección tiene como finalidad recopilar los datos médicos básicos que queramos introducir: nombre y fecha de nacimiento, reacciones alérgicas, medicación, teléfonos de contacto en caso de emergencia, grupo sanguíneo, etc. Cualquier persona puede acceder a estos datos (aunque no modificarlos) con nuestro teléfono bloqueado, simplemente es necesario acceder a llamada de emergencia y en la parte inferior izquierda aparece el enlace "Datos médicos" que sólo es necesario pulsar, de forma que frente a un accidente el personal sanitario pueda tener esos datos que nosotros creemos importante que conozcan sobre nosotros en situaciones de emergencia.
     

 

Como indicaba el principio, Apple no ha sido la precursora de las aplicaciones de salud, pero sí ha sabido darle una vuelta de tuerca a la forma de obtener los datos. En lugar de tratarse de una aplicación cerrada (de las que ya existen muchas para nuestros smartphones), ha creado una API abierta para que todas las aplicaciones existentes puedan escribir sus datos sobre ella y, de esa forma, tenerlos centralizados: aplicaciones de recuento de calorías, de peso corporal, de ejercicio físico, etc., pueden ahora interactuar, de forma que con gráficas ostensiblemente vistosas poder llevar una recopilación de nuestros datos sanitarios y deportivos más interesantes. Esto es un claro avance y una gran facilidad para el usuario, pero esta misma forma inteligente de compartir información nos puede producir cierto recelo ¿qué sucede cuando estas aplicaciones que pueden leer y escribir nuestros datos de salud, los pueden recopilar e incluso comercializar a nuestras espaldas? Como ya se ha indicado muy acertadamente por parte de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria, el acceso a estos datos sanitarios tan sensibles quizá no debiera ser tan sencillo para estas aplicaciones: nosotros tenemos previamente que autorizarlas en el iPhone, pero es requisito imprescindible para que ellas puedan también volcar sus datos, de forma que nos vemos prácticamente obligados a dar estos permisos. 

Por otro lado, chocan también las variables de salud existentes en la aplicación a nuestra disposición y, especialmente, cómo alguna aplicación puede obtener e introducir esos datos de forma automática (aunque recordemos que también podemos introducir nosotros los datos de forma manual). En el apartado de nutrición es donde encontramos más variables de dudosa obtención y menor utilidad: ingesta diaria de tiamina, molibdeno, manganeso, cromo y todo tipo de vitaminas. ¿Cómo obtenemos esos datos y, sobre todo, para qué nos pueden servir? Pero no es el único apartado en el que observamos variables médicas "curiosas", en la imagen inferior podéis observar en resultados (entendemos que de pruebas médicas que debemos introducir manualmente): actividad electrodérmica, perfusión periférica, número de caídas, flujo espiratorio, VEMs, etc.

Aunque en el tablero cada uno de nosotros puede indicar qué variables decide que aparezcan, al entrar en el apartado de Datos de salud, son un exceso las que ya existen de base, y a buen seguro puede que aumenten según las aplicaciones vayan escribiendo sus propios datos (por el momento no sabemos si las apps podrán crear nuevas variables o sólo sobreescribir las que ya existen). Este batiburrillo de parámetros no está adaptado a cada persona. Una persona mayor, que quizá sí sería interesante que llevase un control de sus propios parámetros puede verse desbordada por tal cantidad de datos. Yo hubiera seleccionado muchas menos variables con la posibilidad de añadirlas según se vaya necesitando, de forma que el apartado "Datos de salud", apareciese más limpio, menos saturado y, sobre todo, más adaptado a cada usuario.

No existe la aplicación para iPad, donde las gráficas y resultados serían mucho más vistosos dado el tamaño de pantalla que manejamos y donde las personas mayores (y los no tan grandes) podrían introducir con más facilidad los datos de forma manual. ¡Ojo! Me encanta la aplicación, la idea de centralización de datos de distintas apps y me parece que puede ser tremendamente útil, pero también es necesario recalcar sus posible problemas en protección de datos sanitarios, en la cantidad y calidad de variables elegidas por Apple y también, el grave error que ha supuesto que se haya retrasado hasta prácticamente ayer la inclusión de aplicaciones que puedan interactuar con esta  de salud por problemas de programación con el sistema operativo iOS 8 (algo inadmisible proviniendo de una compañía con tantos recursos -teóricamente- como es Apple).
 

Una vez seleccionado en Datos de salud un parámetro, sólo tenemos que activar "Mostrar en tablero", para que aparezca en la pantalla principal de la aplicación.

La Unión Europea me obliga a advertirte de que este sitio web utiliza cookies. Si continúas navegando, aceptas su uso.