Hello world

Nada. Esta es la respuesta corta y sin argumentar. La respuesta larga acaba con la misma conclusión pero nos aporta el por qué.

El Apple Watch es un gran smartwatch, de eso no cabe duda, pero tiene dos grandes mermas: ha llegado tarde y ha llegado incompleto. Respecto a llegar tarde no es la primera vez que le pasa a Apple que pocas veces es la primera en hacer algo (el iPhone no fue el primer smartphone ni el iPad la primera tableta de la historia), pero Apple suele compensar esta tardanza con un producto de calidad, completo, con una funcionalidad superior al del resto de sus rivales y un precio también mayor, siempre.

En este caso no ha sido así, cuando se lance el Apple Watch en España el próximo 26 de junio, ya existirán en el mercado y desde hace años, una gran cantidad de relojes inteligentes de marcas como LG, Sony, Motorola, incluso Garmin, sin olvidar al más veterano de todos ellos, el Pebble Watch que se ha renovado este mismo mes con el Pebble Time Watch.

Es precisamente con este último con el que vamos a comparar al Apple Watch para saber qué nos ofrece Apple y si merece la pena pagar los mínimo 350€ que nos solicitan por su adquisición. Las funciones que le pedimos a un reloj inteligente podrían ser:

  • Dar la hora: parece una obviedad, poder mirar el reloj y ver qué hora es, pero incluso esto se complica en un reloj como el de Apple. Dado el consumo de batería que tiene el reloj (apenas dura 18 horas con un uso medio), para poder ver la hora es necesario ejecutar un golpe de muñeca que active la pantalla. No es algo baladí (aunque ocurra en la mayoría de los relojes inteligentes del mercado), pues el Pebble no requiere de tal acción. Su pantalla LED (que no es de tinta electrónica aunque lo pueda parecer) está siempre activada y por tanto sólo debemos mirar el reloj para poder ver su pantalla activa. Bien es cierto que en situaciones de luz pobre se requiere el mismo golpe de muñeca que en el Watch para que se active la retroiluminación durante tres segundos y poder ver la hora mejor.
  • Aviso de notificaciones: ésta es para mi la principal función asociada al uso de un smartwatch. Poder recibir en la muñeca las notificaciones de nuestro reloj nos ahorra mucho tiempo al poder descartar con la vista las que no son importantes y saber si debemos responder rápidamente haciendo uso del móvil o no. Aunque se achaque muchas veces que la conexión permanente Bluetooth entre reloj y teléfono hace disminuir la duración de la batería de este último, no es cierto, dado que activamos el móvil muchas menos veces al recibir notificaciones que sabemos que no vamos a responder y que ya hemos visto en el reloj. El reloj de Apple y el de Pebble cumplen perfectamente con esta función.
  • Actividad deportiva: otra de las funciones que parece imprescindible para este tipo de dispositivos es el de poder recolectar la actividad deportiva que se desarrolla. Debido al acelerómetro que incluyen estos relojes es posible marcar una pauta de actividad durante todo el día, ponerse objetivos y ver en qué momentos del día y en qué días hemos sido más activos (esto puede ser bastante agobiante). También, llevándolo durante la noche, son capaces de indicarnos las horas de sueño realizadas y la duración de las fases de sueño más profundo, más superficial y en qué momento nos hemos despertado. Todas estas funciones las realiza el reloj de Apple, pero con peros: el primero es que no cuenta con GPS en el reloj: un gran error y para mí el más grave, dado que nos hace depender constantemente del iPhone para indicar la posición. No es posible salir a correr solo con el Apple Watch y que sepa cuántos kilómetros hemos hecho y cuál ha sido nuestro recorrido. Si tenemos que salir a corrir con el iPhone encima, el reloj pierde toda su utilidad (y los nuevos tamaños de iPhone no son precisamente cómodos para este menester). 
    El descanso nocturno también se puede medir con el reloj de Apple pero hay un problema grave para ello: ¿cuándo lo cargamos? Dado que la batería no dura más de 18 horas, si lo cargamos una hora antes de irnos a dormir y lo llevamos puesto toda la noche, es posible que al día siguiente no terminemos la jornada con el reloj todavía activo. La solución de una batería externa parece aberrante, pero es la única posible y ya empiezan a comercializarse correas para el Apple Watch que nos aportan una duración extra del mismo (lo dicho, es algo aberrante).
    El hecho de no contar con GPS en el propio reloj es una solución técnica para ahorrar todavía más en el consumo de batería, no ya por no aumentar el tamaño del reloj; pero le resta funcionalidad e independencia al Apple Watch frente a otros relojes que ya lo incluyen.
    Comparándolo con el Pebble Time, éste tampoco tiene GPS, estamos en igualdad de condiciones, pero con la tremenda diferencia que la duración de la batería (entre 5 y 7 días) permite disponer del Pebble para el registro de la actividad y del sueño sin ningún problema durante casi una semana. Para esta medición de actividad deportiva hay varias aplicaciones que se pueden instalar (gratuitas) y que no vienen de serie en el reloj. Sólo se puede tener una aplicación activa y yo, modestamente, recomiendo Misfit, dado que nos registra la actividad y el sueño. Eso sí, preparaos a tener una aplicación en segundo plano funcionando constantemente en el reloj y, por tanto, sufriendo una merma de 1 día de batería respecto a los 7 que puede llegar a durar. No es mucho, y es asumible (creo yo).
    El Apple Watch tiene medidor del pulso cardíaco en la muñeca, el Pebble Time no, todo hay que decirlo.

Misfit: una muy buena aplicación de registro de actividad para Apple Watch y Pebble Time

Misfit: una muy buena aplicación deportiva y de control del sueño, compatible con Apple Watch y Pebble


  • Duración de la batería: ya está dicho en el apartado anterior. Desde que salieron los móviles al mercado todos sabíamos que éramos esclavos de la red eléctrica para recargarlos. Los primeros Nokía (no móviles inteligentes) podían durar una semana y más. Pero con los smartwatchs, esta duración se recortó prácticamente hasta un día. Somos esclavos de ello y lo sabemos, pero no estamos acostumbrados a tener que recargar un reloj, esto puede echar atrás a más de un comprador y más si tiene que ser todos los días como el reloj de Apple. Este aspecto es fundamental y a tener en cuenta.
  • Hardware: en este apartado no hay duda, el reloj de Apple está muy bien terminado. Tiene, como ya estamos acostumbrados en los productos de Apple, un acabado excepcional, buena pantalla, una gran integración con el iPhone (bueno, no podía ser de otra manera pues depende de él para casi todo) y un abanico de aplicaciones creciente.
    El Pebble Time Watch tiene una pantalla LED de menor calidad y consumo, pero nos permite su visualización constante y excepto por el medidor de frecuencia cardíaca (que no tiene) y la duración de la batería (mínimo 7 veces mayor que en el Apple Watch), las funciones son las mismas en ambos relojes.
  • Variedad y catálogo: no es que sea una gran ventaja (a priori) tener un gran catálogo de colores y correas para elegir, pero es que un reloj no es como un móvil, es algo muy personal que llevamos "puesto" todo el día y es interesante poder personalizarlo estéticamente lo máximo posible. Aquí Apple gana por goleada: mientras que el Pebble cuenta con 3 modelos (rojo, blanco y negro), el reloj de Apple tiene posibilidades infinitas en cuanto a colores y correas, como también los precios, no lo olvidemos. 
  • Precio: aquí no hay duda. El próximo lunes 22 de junio se pone a la venta el Pebble Time Watch a un precio de 199€, casi la mitad que el modelo más barato del Apple Watch: la esfera pequeña con la correa más económica. Desde estos 350€ los precios del reloj de Apple se disparan, no añadiendo mas funciones, sino por una razón meramente estética, acabados en oro como si fuera una joya es el concepto que Apple quiere vendernos: tecnología y exclusividad (que hay que pagar, claro).

Puede parecer injusto comparar dos relojes tan distintos en acabados y en su concepción, pero las funciones que les podemos exigir deberían ser similares y quizá, los precios también. Mi recomendación es que si eres un incondicional de la marca Apple, te compres este reloj, aunque lo tengas que acabar cambiando por la próxima versión que esperamos que incluya GPS y una mayor duración de la batería (sus dos principales puntos negros). En cambio si quieres ser más práctico o tienes menos dinero o simplemente no te acaba de convencer el Apple Watch, te recomendaría el Pebble Time Smartwatch, que además, es compatible tanto con el iPhone de Apple como con los dispositivos Android.

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